lunes, 1 de diciembre de 2014

Entrevista a la capitana Susana Valdenegro del club y su entrenador Raúl Mendoza

Una entrevista polémica

Problemas internos con el fútbol femenino

Con desacuerdos entre las chicas de San Martin, el director técnico y el directivo.

Guillermina: ¿Cómo llego el fútbol femenino a San Martin?
Raúl: De boca en boca. Vino una chica a verme dos años atrás, porque yo siempre estuve ligado al club, y me pregunto si no había fútbol femenino en el club, lógicamente le conteste que no pero que si convocaba chicas para jugar se podía intentar. Esta chica se llama Yamila Tolosa, ella fue quien se encargo de todo y hoy están las 19 chicas que entrenan.
(G): ¿Y participan en algún torneo?
(R): Están en el torneo municipal, que es más una forma de entrenamiento para mí, ya que juegan chicas de cualquier edad,  hay un equipo por ejemplo de señoras de 40 años. Yo quiero que el año que viene estén la liga.
(G): ¿Con los chicos de San Martin como es el trato?
Susana (capitana): Nos llevamos muy bien, tenemos hermanos, amigos,  hasta algunas de las chicas tienen a sus novios jugando también, pero igual  casi todas siempre venimos cuando podemos a los partidos,  porque aunque no tengamos a nadie que jugue somos todas hinchas de San Martin. Y ellos a veces vienen a nuestros entrenamientos a darnos una mano.
(G): ¿Se sienten discriminadas?
(R): Me gustaría que contesten cuando no esté yo, pero no, al contrario. Acá hay contención, lo primero que les inculco es la educación, después la familia y después el fútbol.  La obligación de venir a entrenar de las tres de la tarde hasta las cinco. Es una forma de contenerlas, de sacarlas ocho horas por semana de la calle, o de la computadora, ocho horas que están  preocupadas por algo redondo y de cuero.  Al lado de la cancha de 11 hay una escuela a la que concurren las mayorías de las chicas, ellas saltan el paredón y se vienen a entrenar después de terminar sus clases. Hay que tener paciencia y algunas entender  que tarden y siempre les doy algo de comer y tomar  porque salen del colegio y se vienen directo para acá. ¿Y qué les puedo decir? No pueden entrenar de noche, ellas son mujeres y esto es Los Hornos, en un lugar bastante complicado y acá a la noche es tierra de nadie. Entonces a pesar de que el horario es complicado, ellas vienen y le ponen mucha garra, porque les gusta y porque quieren al club.  Acá de San Martin no te haces, acá naces hincha de San Martin.
(G): ¿Y donde entrenan?
(R): Y eso depende, cuando los varones no juegan entrenamos en la cancha de futbol  7 o la de 11. Pero si están todas ocupadas nos vamos a la rambla de acá dos cuadras. Aunque a mí me sirve la de 11 porque les pongo los conos, las hago correr y jugar partidos y lógico es mas comodo ahí.
(G): Ya que comenzaron recientemente, ¿Se les cobra una cuota?
(R): No, las chicas no pagan nada. El club les quieren cobrar una cuota, pero yo ahí no me meto, pero la comisión precisa dinero y quieren sacar plata de cualquier lado.
(S): Un día vino la tesorera y dijo que nosotras teníamos que empezar a pagar una cuota por que el club nos daba todo, y a nosotras no nos dan nada.  Las cosas que tenemos nos las da nuestro entrenador “chicho”. El es el que nos lava las camisetas, los pantalones, las medias.
(G): ¿Porque creen que no deberían pagar una cuota?
(S): No, no creemos que no deberíamos pagar, como te decía antes, la tesorera viene a reclamar cosas que no le corresponden, porque ellos no nos dan nada, a veces ni lugar para entrenar  tenemos.
(G): ¿No pensaron tener una conversación con el presidente?
(S): El otro día hubo una reunión, no vinimos todas, pero así todo no nos dieron bola. Hablaron otras cosas del club, pero no de nosotras.
(R): En la comisión directiva hay tres personas, el presidente Roberto Medina, Sergio Maseroni que es el secretario y Selva la tesorera, que ella ocupa mi lugar, porque antes de trabajar con las chicas yo era el tesorero, pero faltaba reponer  $10.000 que faltaban para el club, y  querían que los ponga de mi bolsillo y me negué totalmente, ahí es cuando entra esta mujer y se hace cargo. Si hoy estoy en el club, es por las chicas, para que puedan seguir entrenando, porque mi trato con la comisión directiva es malo. Con el presidente casi no tengo dialogo, ni siquiera me llaman para saber cómo están o las viene a ver entrenar.
(G): ¿Entonces sí son discriminadas, pero por el club?
(R): Y eso las perjudicas y se puede decir que son discriminadas entre comillas porque a ellas no les sacan nada, ellos están tranquilos porque yo les doy todo, saben que conmigo no les va a faltar nada. Las camisetas que tienen, son juegos de camisetas incompletas de otros equipos varones que con esfuerzo yo conseguí, que a ellas por lo menos para entrenar, les sirve. Estando acá yo, no les  van a poder sacar plata. Pero quieren que yo me vaya.
(G): ¿Eso significa que no quieren que haya fútbol femenino?
(R): Sí, sí quieren que haya, pero manejado por ellos. Jugarían a los partidos lo que a ellos le parece y quieren, el nuevo director técnico no tendría ni voz ni voto.

(S): Pero nosotras lo queremos a “chicho”, todas los conocemos de siempre, y no sería lo mismo porque él se pone nuestro equipo al hombro, hasta llego a comprarle un par de botines a una de las chicas que no tenía para pagarse unos.

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